Fecha de publicación
26/01/2026
El uso de gases alimentarios en restaurantes permite mejorar la conservación de alimentos, optimizar el servicio de bebidas y garantizar procesos más eficientes en la cocina. Sin embargo, su utilización y explotación exige una gestión adecuada que priorice la seguridad en restaurantes, tanto para el personal como para la clientela.
Conocer los gases más utilizados y aplicar sistemas de prevención adecuados resulta esencial para minimizar riesgos y cumplir con la normativa vigente. En este ámbito, contar con un proveedor especializado como OXIGEN salud, aporta seguridad, fiabilidad y asesoramiento.
Los gases más utilizados
La oferta de gases alimentarios que emplean los restaurantes depende de las aplicaciones concretas que se les quiera dar y de las características propias de los gases:
Nitrógeno (N2)
El nitrógeno se emplea en la conservación de alimentos, el envasado en atmósfera modificada y determinados sistemas de servicio de bebidas. Aunque no es tóxico, su acumulación en espacios cerrados puede generar una disminución del contenido de oxígeno en el aire.
Oxígeno (O2)
El oxígeno aparece en aplicaciones específicas dentro de la restauración profesional, especialmente en entornos técnicos o sanitarios. Su uso requiere de instalaciones adecuadas y controladas. Al tratarse de un gas comburente, incrementa el riesgo de incendio si entra en contacto con otros materiales o gases.
Además, su almacenamiento y uso requiere de instalaciones certificadas, señalización adecuada y un control estricto de las condiciones de seguridad.
Dióxido de carbono (CO2)
El dióxido de carbono se emplea en la carbonatación de bebidas, en el sistema de tiraje de cerveza, y también como aplicación de conservación de alimentos. Este gas, en espacios cerrados y mal ventilados, puede provocar un desplazamiento del oxígeno en el ambiente. Este fenómeno genera un riesgo de asfixia para el personal si no existen sistemas de detección y ventilación adecuados.
Hielo seco (CO2 sólido)
El hielo seco es el dióxido de carbono en estado sólido y se acostumbra a utilizar para la conservación y transporte de alimentos a baja temperatura, presentaciones gastronómicas y efectos visuales, y el enfriamiento rápido de productos.
Aunque no deja residuos líquidos, el hielo seco sublima directamente de sólido a gas. Este proceso libera grandes cantidades de CO2 en poco tiempo, lo que puede generar atmósferas peligrosas si se manipula en espacios cerrados o sin ventilación.
Gases combustibles: propano y butano
En muchos restaurantes, los gases combustibles, como el gas natural, el propano o el butano, se utilizan como fuente de energía para cocinas profesionales, hornos, planchas y otros equipos térmicos. Aunque estos gases resultan eficaces y habituales en el sector hotelero, su uso requiere especial atención por los riesgos asociados a la combustión.
Uno de los principales peligros vinculantes a estos sistema es la generación de mónoxido de carbono (CO), un gas incoloro, inodoro y no irritante que puede llegar a ocasionar la muerte de personas que lo inhalen continuamente.
¿Cuáles son los riesgos?
El principal riesgo relacionado con los gases alimentarios en hostelería es la generación de atmósferas peligrosas en espacios cerrados. Este riesgo puede pasar desapercibido si no existen sistemas de control.
Otros factores de riesgo incluyen:
- Instalaciones obsoletas o mal mantenidas.
- Almacenamiento inadecuado de botellas de gas.
- Manipulación incorrecta durante el cambio de envasos.
- Falta de formación específica del personal.
La prevención de riesgos en hostelería y restauración depende de la correcta combinación de medidas técnicas y organizativas.
Gases licuados y criogénicos
Además de los riesgos generales asociados a los gases en restaurantes, existen peligros específicos vinculados a los gases licuados y criogénicos. Estos gases, como el nitrógeno líquido o el dióxido de carbono licuado, presentan propiedades físicas particulares que pueden incrementar el impacto de una fuga o de una manipulación incorrecta si no se aplican medidas de seguridad específicas. Los principales riesgos asociados son:
- Exposición a temperaturas extremadamente bajas. El contacto directo con gases criogénicos puede provocar quemaduras por frío y lesiones graves en la piel y los ojos.
- Desplazamiento del oxígeno en el ambiente. El paso de estado líquido a gaseoso genera una expansión muy rápida del gas, que puede reducir el nivel de oxígeno en espacios cerrados o con ventilación insuficiente, lo que incrementa el riesgo de asfixia.
- Acumulación de gas en zonas bajas. Algunos gases licuados, como el CO2, son más pesados que el aire y tienden a acumularse en suelos, sótanos, cámaras frigoríficas y zonas técnicas.
- Aumento de presión y fallos en los equipos. Una manipulación incorrecta, válvulas defectuosas o condiciones inadecuadas de almacenamiento pueden provocar incrementos peligrosos de presión, fugas incontroladas o daños en los recipientes, que pueden ocasionar negligencias y accidentes.
Sistemas de seguridad y prevención en el uso de gases industriales
Garantizar la seguridad en el uso de gases alimentarios en restaurantes exige implantación de medidas específicas:
- La manipulación de gases deben almacenarse en posición vertical, aseguradas contra caídas y en espacios ventilados. Las zonas de almacenamiento requieren señalización clara y acceso restringido.
- Los sistemas de detección de gases permiten identificar fugas de dióxido de carbono, nitrógeno u otros gases, de forma temprana. Estas soluciones resultan especialmente importantes en cámaras, sótanos y zonas técnicas.
- Una ventilación eficaz y adecuada evita la acumulación de gases y reduce el riesgo para las personas. Los sistemas de extracción deben mantenerse en buen estado y funcionar de forma continua.
- La formación preventiva en seguridad de gases industriales permite al personal conocer los riesgos, actuar ante una incidencia y aplicar los protocolos establecidos.
Seguridad y confianza en la restauración
La gestión segura de los gases alimentarios en restaurantes representa una responsabilidad clave para el sector hostelero. Apostar por la prevención, la formación y el mantenimiento protege a las personas y refuerza la continuidad del negocio.
OXIGEN salud acompaña a los establecimientos con un suministro fiable de gases industriales, soporte técnico especializado y soluciones orientadas a la seguridad. La seguridad en el uso de gases no solo cumple con la normativa, sino que consolida una restauración profesional, responsable y de confianza.
Redacción propia.